| La enfermedad de Gorham |
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Tratamiento y recomendaciones
Una revisión rápida de la bibliografía condujo a la conclusión de que no existe un consenso acerca del tratamiento más eficaz. Aparte del tratamiento ortopédico estándar para las fracturas, no uniones y deformidades, el tratamiento médico de la enfermedad de Gorham se divide en tres grupos:
Por supuesto, la utilidad de todos estos tratamientos depende de la gravedad (por ejemplo, la cirugía resulta impracticable en pacientes que presentan vértebras muy afectadas) y la urgencia de la enfermedad del paciente. El pronóstico varía desde la discapacidad leve hasta la muerte, dependiendo de si se ven afectadas las estructuras esqueléticas vitales. Se ha notificado que más del 15% de los pacientes muere a consecuencia de su enfermedad. Los casos con afectación de la pelvis, el tórax y las vértebras cervicales producen discapacidad grave. Las complicaciones neurológicas aumentan la mortalidad hasta un 33,3%. Sin embargo, normalmente la enfermedad permanece localizada en una región esquelética y se detiene de forma espontánea. Se están comenzando a estudiar los mecanismos genéticos y ya se ha identificado un receptor de factor de crecimiento endotelial vascular (VEGFr3), el cual es específico del sistema linfático. Asimismo, se han identificado tres genes asociados al linfedema hereditario (inflamación generalizada debido a una anomalía linfática). En la actualidad, se están estudiando modelos animales que simulan el linfedema. Resulta posible que la patogénesis de la linfangiomatosis y de la enfermedad de Gorham sea diferente. Las malformaciones linfáticas que aparecen en la primera infancia pueden originarse a partir de la formación aberrante de vasos linfáticos, mientras que la proliferación adquirida de pequeños vasos linfáticos observada en la enfermedad de Gorham puede derivarse de factores de crecimiento linfangiogénicos. En particular, la IL-6 parece ser un mediador de la osteólisis masiva en pacientes con el síndrome de Gorham-Stout.
Deseamos destacar la necesidad de adaptar el tratamiento de acuerdo con la presencia de dianas terapéuticas y las complicaciones que estos tratamientos pueden inducir en un paciente.
Recomendaciones finales:
Resumiendo, ¿qué acciones deben emprenderse para el tratamiento de la enfermedad de Gorham? Respuesta: no existe una respuesta universal. Cada niño que sufre una osteólisis linfática es único y cada decisión de tratamiento debe tomarse de forma individual para cada caso.
Dr Juan Carlos López-Gutiérrez Centro de anomalías vasculares Hospital Infantil La Paz Madrid, España
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